Mi miedo a la muerte estaba ligado en gran medida a mis ideas religiosas. Un buen día me operaron, una operación sencilla. Por equivocación me dieron una anestesia demasiado fuerte y desaparecí del mundo de los sentidos. ¿Adónde fueron a parar las horas? No duraron ni siquiera un microsegundo.
De repente comprendí que así es. La idea de que uno pasa de ser a no ser es difícil de concebir. Para una persona con constante miedo a la muerte, es extraordinariamente liberadora. Al mismo tiempo es un poco aburrido: uno piensa que podría ser divertido encontrar nuevas experiencias cuando le tocase descansar el alma después de separarse del cuerpo. Pero no creo que sea así. Primero se es y despues no se es. Esto es extraordinariamente satisfactiorio.
Lo que antes era tan aterrorizador y misterioso, lo que no es de este mundo, no existe. Todo es de este mundo. Todo está dentro de nosotros, ocurre dentro de nosotros y entramos y salimos unos de otros: es así. Y está muy bien.
Irgman Bergman, Imágenes pax. 209.
ascárida, 18 de Abril ás 21:04
20 de Abril ás 17:18
O novo deseño vese regular
12 de Mayo ás 19:14
Non se debe temela morte, pois cando nos somos ela non é, e cando ela é nos non somos.
Machado